Trío

Hace seis años que duermo con ellas. Seis años se cumplen hoy de aquella mañana en que llegaron a casa para no irse; al menos hasta este día. Tan distintas entre sí y sin embargo unidas para mi placer y relax.
 Una es sinuosa. Con meandros deseados que hacen dudar quién es el satisfecho, quién el sojuzgado, si es que hay tal división. Lo cierto es a la noche del otro lado del cuadrado gozoso una forma se adapta a la tuya; oquedades repletas, espirales enredadas y pliegues que la memoria erige anhelando en el progreso curvo de las horas como un marino que sentado en el bar del puerto bebe su trago que cae por la garganta ahora que en este banco viaja inmóvil por la hendidura que el río abre en la espesura verde. El deslizarse de la barcaza llevando los largos troncos recién cortados por la base, expoliados de ramas y hojas, los cilindros navegantes de las curvas que son las caderas de la esquiva y a la vez acogedora muchacha que es el río.
 La otra es dura. Me amortigua con resistencia. Me obliga a tener conciencia del cuerpo aún en el abandono. No se ofrece. Me recibe persistiendo y afrontándome geométrica, sin cejar. Es una goleta en una tarde de brisa de cristal que mece a los tripulantes en cubierta, una voz múltiple que corta un instante el ruido del mar a la entrada del estuario. Sus velas siguen al bauprés que hiende la frontera luminosa... marca y fin de la travesía. Herida, tajo en el agua, puñalada en el aire, vértigo calmo en que me apoyo para caer por el tobogán que me come.
 Entre ellas no hay peleas. Son igualmente requeridas, cada una por sus virtudes. Responden a mis piernas y brazos abarcándolos. Enredados en una. Ciñendo un perdurar efímero en la otra. Silenciosos ideogramas que los tres cuerpos trazan en la oscuridad del espejo mudo.  
 Hoy a la mañana una cayó al suelo. Yo me desperezaba y sin querer le di un empujón mientras la otra se henchía en un largo suspiro. Salí de la cama me estiré y la levanté tomándola de la etiqueta que sobresale de la funda. En un vuelo corto fue a parar sobre su compañera.
 "QUEEN D7 una excelente almohada hecha para el confort y el relax. Porque si no la probó usted no descansó hasta ahora".